Anticonformista, original, inspirado, valiente, inquieto: Paul Gauguin es uno de los pintores más fascinantes de finales del siglo XIX. A las dificultades y las amarguras de la vida diaria, Gauguin contrapone la búsqueda sublime de la pureza y de la belleza, por las que está dispuesto a dejarlo todo y embarcarse en un viaje al otro extremo del mundo. Desde Bretaña a Tahití, desde los campos franceses a la Polinesia, Gauguin nos lleva por un itinerario sorprendente y maravilloso.
Sección de Autorretrato con cristo amarillo, 1889 - 90
Nevermore, 1897
Aunque Gauguin transformó a las mujeres polinesias en figuras divinas -obedeciendo a las reglas de su imaginación- conocía bien la triste depravación de su vida real, y creó algunas imágenes oscuras en respuesta a lo que vió. La muchacha plasmada en este cuadro, pintado después de haber vivido en los mares del sur durante varios años, muestra cómo llegó a entender la obsesionada diferencia de la vida interior que llevaban las mujeres. La muchacha está tendida ante nosotros, su cuerpo dorado de un siniestro verde, mientras medita sobre el misterio de su existencia. Un cuervo ciego cuelga de su ventana como un simbólico "pájaro de la muerte" (inspirado por el poema El cuervo de Allan Poe, uno de los autores preferidos de los simbolistas). Dos mujeres hablan con urgencia mientras la muchacha yace aislada y asustada sobre su espléndido almohadón amarillo.
Los motivos semiabstractos que vemos en las pinturas de este tipo son expresiones de los ritmos internos, psicológicos, más que de sucesos externos. La habilidad de Gauguin radica en su negación a dar una explicación a este complejo misterio, a pesar de que sugiere que puede haber una respuesta. No importa el tiempo que contemplemos Nevermore; mantiene, y de hecho profundiza, su misterio ante nosotros.
Arearea. (Jocosidad) 1892
Mujer con abanico, 1902
En esta pintura el artista se sirvió de una fotografía, aunque acentuó la expresión triste y melancólica de la mujer. Paul Gauguin (1848-1903) es famoso por los cuadros que pintó tras su marcha a los mares del sur, pero la inspiración de su obra partía de su interior. Aunque se dedicó a la pintura como profesional bastante tarde, sus primeros pasos como aficionado estuvieron influidos por los impresionistas, especialmente Pissarro, cuyas pinceladas rotas y sistemáticas adoptó Gauguin. Pretendía eliminar de su arte todas las convenciones. Los impresionistas estaban influidos por la naturaleza; Gauguin por su propia versión de la naturaleza.
Hombre con hacha, 1891
Aha oe feii. ¿Qué? ¿Estás celosa?, 1892
Joven tahitiano con flor de tiaré, (gardenia) 1891
Naturaleza muerta con tres perritos, 1888
Autorretrato, 1897
Dos tahitianas, 1899
El caballo blanco, 1898
Jinetes en la playa, 1899
Gauguin escapó a los mares del sur en busca de una forma de vida primitiva donde su arte pudiese florecer. A pesar de la repugnancia que le producía la atrincherada sociedad colonialista que allí encontró, pintó a los polinesios como imágenes en un estado celestial de libertad total. Gauguin nos inculcó su propia versión de la naturaleza, con formas estilizadas y planas y con la utilización de colores intensos y exóticos en lo que puede parecer un abandono temerario, pero que están cuidadosamente calculados para conseguir los efectos más espectaculares. en Jinetes en la playa pinta la arena rosa no porque la viese de ese color, sino porque solamente la arena rosa podía expresar sus sentimientos. El amarillo hubiese resultado demasiado real: no se trata de una escena lógica, sino mágica y la paz y la alegría son simbólicas, no literales. Es un cuadro sobre un estado de vida idílico; personas amables y radiantes controlan sin esfuerzo a sus caballos, la libertad se encuentra en cada punto del paisaje marino, los cielos amplios y cubiertos de nubes, el hombre y la mujer en perfecta armonía.
Nafea Faa ipoipo. ¿Cuando te casarás?, 1892
Paisaje, 1890
Piti Teina. (Dos hermanas) 1892
Naturaleza muerta con mangos, 1896
Suzanne cosiendo, 1880
Paisaje tahitiano, 1893
Te Faaturuma. (Mujer melancólica) 1891
Te Tamari No Atua. (Nacimiento) 1896
Vahine no te vi. (Mujer con un mango) 1892
¿De donde venimos? ¿Que hacemos?
¿A donde vamos?
1897
